Revista literaria avant la lettre

Manual de instrucciones de la tostadora que ahora es de mi ex

Le agra­de­ce­mos que eligiera con su pareja de entonces esta tostadora modelo TOASTER FEM 2 de la gama KRUPS con doble ranura para poder tostar y calentar al mismo tiempo su tostada y la de ella.

ADVER­TEN­CIAS DE SEGURIDAD

Mantener fuera del alcance de los niños que no llegaron a tener.

No someter el aparato a violentas sacudidas durante una pelea.

No sobre­ca­len­tar el pan porque se puede quemar como acaba que­mán­dose una relación cuando se ha permitido que los con­flic­tos escalen hasta alcanzar un punto de no retorno.

Si algunas partes del producto se inflaman, no huya del problema si no quiere que todo quede reducido a cenizas. Reaccione.

No manipule el aparato con el pelo o las manos mojadas, como cuando se metieron ambos en la ducha y usted se arrodilló travieso dejando que el agua le empapara el rostro y, con los ojos cerrados, hundió la boca entre las piernas de ella, trazando len­ta­mente círculos con la lengua en la super­fi­cie de su clítoris, hacién­dola temblar mientras ella le agarraba el pelo mojado y lo estrujaba con los puños, gimiendo y des­pla­zando su pelvis para dirigir la presión de su boca a rincones espe­cí­fi­cos de la vagina, guiándole así hacia el placer hasta que se corrió con violentos espasmos y luego usted se levantó poco a poco para no marearse y se dejó masturbar dócil­mente, eya­cu­lando mientras se besaban y la saliva y el flujo y el agua se mezclaban en sus lenguas hasta que juntos, relajados y felices, salieron final­mente de la ducha entre risas y, sin apenas secarse, pre­pa­ra­ron el desayuno dejando huellas en el suelo de la cocina y sal­pi­cando el aparato, expo­nién­dose así a posibles elec­tro­cu­cio­nes porque en aquellos tiempos aún saltaban chispas.

Este aparato ha sido diseñado úni­ca­mente para uso doméstico por parte del legítimo pro­pie­ta­rio y su actual pareja que ya no es usted.

DES­CRIP­CIÓN

A. Palanca de mando con función HI-Lift, necesaria para llevar un control del proceso de tostado en todo momento, evitando un pro­gre­sivo enfria­miento de las cosas.

B. Botón de ajuste con 8 posi­cio­nes —aunque luego ustedes dos solo usaran una, como en la cama.

C. Tecla STOP con el texto casi borrado por aplicar demasiada fuerza al fregar, des­car­gando la rabia tras una discusión.

D. Tecla PANECILLO —que motivó durante un tiempo por las mañanas el uso del apelativo cariñoso «panecillo».

E. Bandeja reco­ge­mi­gas que alberga aún los restos de las tostadas de la última etapa de la relación.

F. Muesca en el lateral derecho fruto de un golpe recibido por el aparato durante el trans­curso de una bronca.

TOSTADO DEL PAN

El pan se coloca en la ranura del tostador. El de ella, integral con semillas. El de su pareja actual, de harina de trigo en rebanadas largas y gruesas, con tendencia a ponerse duro.

Según el espesor del pan, puede selec­cio­narse el nivel de tostado del 1 al 8, siendo el 1 poco tostado y el 8 muy tostado. En los primeros usos, es habitual probar todos los niveles hasta que, con el tiempo, el tostado acaba aco­mo­dán­dose a una opción fija. Su ex está de nuevo en la primera fase de explo­ra­ción y des­cu­bri­miento.

Girando la palanca de mando hacia la derecha, las rebanadas de pan se centran auto­má­ti­ca­mente y el tostado comienza mientras suena música de Norah Jones y su ex y su nueva pareja esperan abrazados a que termine el proceso.

Hay que vigilar siempre el tostador mientras se está uti­li­zando. Per­ma­ne­cer atento a cualquier cambio o detalle permite corregir lo que esté hacién­dose mal en vez de esperar a que la rebanada quede total­mente car­bo­ni­zada porque faltó el valor para enfren­tarse a la resis­ten­cia y comprobar si se requería alguna acción por nuestra parte que hubiera evitado el desastre.

El tostador se para auto­má­ti­ca­mente al final del tostado, la palanca de mando vuelve al centro y las rebanadas de pan son expul­sa­das como fue usted expulsado de la vida de su ex pese a que, por parte de ella, hubo no pocos intentos —demasiado sutiles, quizá— de acercarse y reen­cau­zar lo que durante meses se dejó enfriar por cobardía y pereza.

No utilice la palanca de mando para inte­rrum­pir el ciclo de tostado, ya no tiene vela en este entierro.

FUNCIÓN DES­CON­GE­LA­CIÓN

Se colocan los dos pane­ci­llos en las ranuras del tostador, la miga hacia el centro. Se activa el botón «defrost». Poco a poco se irá calen­tando lo que antes era un témpano y revivirán antiguos aromas recon­for­tan­tes que la harina rancia del tiempo había sepultado, demos­trando así que aún hay espacio para la ternura y que los sen­ti­mien­tos que se habían olvidado pueden regresar gra­dual­mente. Solo bastaba el pan adecuado que encajara en la ranura. Ese pan, lamen­ta­ble­mente, ya no es el suyo.

LIMPIEZA Y ALMA­CE­NA­MIENTO

Deje enfriar el aparato, compruebe que está correc­ta­mente colocado donde ahora pertenece y alma­cé­nelo en un lugar de su memoria que le permita seguir con su vida hasta que, poco a poco, deje incluso de ser un recuerdo. Evite pen­sa­mien­tos negativos que puedan calentar los restos car­bo­ni­za­dos del fondo, pues podrían prender y eso sería injusto para todos.