Collaborer

Colaborar en Poesía completa es sencillo. Debe tener en cuenta nuestras direc­tri­ces edi­to­ria­les:

  1. No pagamos. Tampoco cobramos.
  2. Buscamos textos humo­rís­ti­cos aunque no tienen por qué hacer gracia.
  3. Buscamos textos que hagan gracia aunque no tienen por qué ser humo­rís­ti­cos.
  4. Por encima de todo valoramos la belleza.
  5. No es necesario que el material sea inédito.
  6. Aceptamos textos en cualquier idioma. Es más, lo enco­ra­ja­mos. Que los enten­da­mos es otro asunto.
  7. Solo texto. Nada de fotos o ilus­tra­cio­nes.
  8. La brevedad ayuda. Los textos de menos de 1000 palabras suelen ser los más leídos porque la gente no tiene paciencia y lee en el móvil y no en IMAX, que es como deben leerse las cosas. Sin embargo, aceptamos textos más largos. En cualquier caso, si supera las 250.000 palabras, quizás debería plan­tearse publi­carlo en forma de libro, en alguna editorial que pague un poco más que nosotros.

Una vez enten­di­das y memo­ri­za­das las con­di­cio­nes, enho­ra­buena, esto ya casi está hecho y solamente falta ultimar algunos detalles:

  1. Si dispone de correo elec­tró­nico, envíe su obra a nuestra éditeur en chef, Mrs. Agnes Gmail, a la dirección gmail@​poesiacompleta.​com.
  2. En el asunto escriba solamente el título. No hace falta que espe­ci­fi­que nada más. (Nuestra éditeur en chef detesta los mails con enca­be­za­dos como “Propuesta de cola­bo­ra­ción”, “A ver qué os parece, jeje”…)
  3. En el cuerpo del mensaje incluya el texto. No es necesario ni acon­se­ja­ble incluir nada más. (Mrs. Agnes Gmail aborrece las pre­sen­ta­cio­nes y las des­pe­di­das.)
  4. Una vez recibido el texto, la editora lo leerá, lo examinará, lo escrutará sin piedad, lo odiará con toda el alma, lo imprimirá y lo arrojará al fuego.
  5. En caso de que el envío sea aceptado para publi­carse, Mrs. Gmail se lo comu­ni­cará.
  6. En caso de que sea rechazado, también se le hará saber. 
  7. Tenga en cuenta que el proceso puede demorarse debido a las habi­tua­les fracturas de cadera, hos­pi­ta­li­za­cio­nes y entierros de la veterana éditeur en chef.
  8. Por último, recuerde que el criterio de la editora es subjetivo y capri­choso. Los motivos de un rechazo suelen deberse a alguna de estas obje­cio­nes:
    • No encaja con el tono o el estilo de la web.
    • Título poco des­crip­tivo del contenido.
    • Premisa poco clara.
    • Disperso / no va al grano / tarda en arrancar.
    • Repe­ti­tivo / necesita concisión.
    • Frío / imper­so­nal.
    • Dema­sia­das pala­bro­tas gratuitas / demasiado informal.
    • Idea / tono / estilo poco original o exce­si­va­mente con­ven­cio­nal. 
    • Buena idea pero desa­rro­llo insa­tis­fac­to­rio.
    • Ya se ha hecho antes.
    • No contiene la palabra “ardilla”.
    • Confuso.
    • Ilegible.
    • Espantoso.
    • Me ha recordado un trauma del que prefiero no hablar.
    • Ha reabierto la vieja herida de cuando Ernest me dejó por otra durante una cacería en África.
    • Me ha hecho revivir un des­agra­da­ble incidente que tuve con Francis Scott.
    • Las listas, los diarios per­so­na­les, las cartas abiertas… son formatos muy uti­li­za­dos y requieren un trabajo endia­blado para no resultar repe­ti­ti­vos: equi­li­brio entre la voz narrativa, punto de vista, registro, tono, intención, emo­ti­vi­dad y muchas cosas más. Como solía decirme Emily Dickinson: “WARNING”.

Siguiendo estos sencillos pasos, ¡feli­ci­da­des!, ya tiene casi un 4% de pro­ba­bi­li­da­des de entrar en el Olimpo de los AUTEURS y despertar admi­ra­ción y envidias de fami­lia­res y amigos.