Revista literaria avant la lettre

Carta abierta a los fabricantes de las galletas Dinosaurus donde les recrimino su escaso rigor científico

Muy señores míos:

en primer lugar, quería dedicar las primeras líneas de este mensaje a elogiar y agradecer el trabajo que vienen haciendo con las galletas Dino­sau­rus desde hace ya más de 20 años. Creo recordar, si la siempre trai­cio­nera memoria no me engaña, que probé sus galletas por primera vez en el año de las Olim­pia­das de Barcelona y desde entonces han sido la merienda favorita de jóvenes y adultos en mi humilde hogar.

Es por ello que me sorprende y entris­tece a partes iguales que el diseño y mor­fo­lo­gía de los Dino­sau­rus responda a modelos prác­ti­ca­mente deci­mo­nó­ni­cos; incluso a los modelos pri­mi­ti­vos de Linneo, que no tuvo acceso a técnicas de datación modernas y apenas pudo esbozar muy sucin­ta­mente lo que él conocía como «grandes mamíferos». Las incon­sis­ten­cias a las que me refiero no se limitan úni­ca­mente a las propias galletas1 en sí, sino también a las ilus­tra­cio­nes de los envasesy las que usan en su página web3.

Tomen como ejemplo la apa­rien­cia externa que se percibe en estos recursos men­cio­na­dos. Todos ellos presentan una colo­ra­ción parduzca y homogénea altamente des­fa­vo­ra­ble en lo que respecta a la sub­sis­ten­cia de la especie en un entorno de com­pe­ti­ción evolutiva4. Es decir, es como si inten­cio­na­da­mente hubiesen dejado a los Dino­sau­rus con el color de una galleta normal y corriente cuando, usando tintes ali­men­ti­cios de baja toxicidad demos­trada, se podría dotar de una colo­ra­ción más precisa y vívida a cada uno de los modelos.

Hay numerosa biblio­gra­fía cien­tí­fica que demuestra que, opues­ta­mente al anticuado aspecto rep­ti­loide que se aprecia en los Dino­sau­rus, los dino­sau­rios reales habrían estado recu­bier­tos de una vistosa capa de plumas; y no úni­ca­mente las especies sau­ris­quias pre-avianas sino también las primeras especies de orni­tis­quios5. No entro ya a valorar que en su lugar lo que encon­tre­mos sea, en el mejor de los casos, una cobertura de chocolate pese a lo altamente impro­ba­ble de este hecho, más incluso en el caso del chocolate blanco. Entiendo que se trate de un recurso de marketing pero la natu­ra­leza maleable de esta cobertura les per­mi­ti­ría con­for­marla artís­ti­ca­mente teniendo así una suerte de proto-plumas de cacao y, sin embargo, des­apro­ve­chan ustedes la opor­tu­ni­dad que les brinda su propia materia prima y las técnicas cho­co­la­te­ras modernas6.

Se pueden detectar en los Dino­sau­rus ana­cro­nis­mos entre dife­ren­tes especies, tamaños relativos no con­cor­dan­tes, una más que defi­ciente repre­sen­ta­ción de la bio­me­cá­nica del iguanodón7 y otros muchas impre­ci­sio­nes cien­tí­fi­cas. No me quiero extender en demasía deta­llando todas y cada una de las incon­sis­ten­cias pero éstas son numerosas e inacep­ta­bles en un producto que está prin­ci­pal­mente orientado para el consumo infantil y juvenil. Pese a los años pasados desde que salieron a la luz todos estos des­cu­bri­mien­tos, los este­reo­ti­pos se mantienen y se cierran los ojos frente a los avances de la ciencia y, fran­ca­mente, no creo que esta cerrazón sea un valor positivo que trans­mi­tirle a los niños, que son el futuro. Espero sin­ce­ra­mente que con­si­de­ren esta carta como una opor­tu­ni­dad de con­tri­buir a la sociedad con una mejor divul­ga­ción cien­tí­fica y, de paso, tengan ustedes unas serias palabras con el asesor cien­tí­fico de su marca porque el trabajo que está desa­rro­llando deja mucho que desear.

No quería des­pe­dirme sin antes feli­ci­tar­les por su actividad en las redes sociales, espe­cial­mente Facebook donde, si obviamos lo ya men­cio­nado y el rímel de Tina (género tri­ce­ra­tops), hacen ustedes una labor excelente.

Final­mente, quería agra­de­cer­les que sigan haciendo ustedes una mara­vi­llosa gama de productos y les ruego con­si­de­ren seria­mente las apre­cia­cio­nes que hago en esta misiva. Un 10 en sabor, un 3 en rigor cien­tí­fico.

Un saludo afectuoso,
Ramon le Bon, palen­tó­logo afi­cio­nado.


1 http://comidaiberica.com/518–700-thickbox/galletas-dinosaurus-10-paquetes-nestle-411g.jpg

2 http://​www​.dia​rio​de​ka​yak​.es/​n​a​m​n​a​m​/​g​a​l​l​e​t​a​_​d​i​n​o​s​a​u​r​u​s​_​k​a​y​a​k​_​0​0​4​.​jpg

3 http://​www​.dino​sau​rus​.es/​i​m​a​g​e​s​/​s​e​c​c​i​o​n​/​f​o​n​d​o​–​e​l​e​m​e​n​t​o​–​4​–​a​p​p​s​.​png

4 Fucheng Zhang, Stuart L. Kearns, Patrick J. Orr, Michael J. Benton, Zhonghe Zhou, Diane Johnson, Xing Xu & Xiaolin Wang (2010). «Fos­si­li­zed mela­no­so­mes and the colour of Cre­ta­ceous dinosaurs and birds». Nature.

5 Pascal Godefroit, Sofia M. Sinitsa, Danielle Dhouailly, Yuri L. Bolotsky, Alexander V. Sizov, Maria E. McNamara, Michael J. Benton, Paul Spagna (2014). «A Jurassic ornithis­chian dinosaur from Siberia with both feathers and scales». Science.

6 Lisa Dunn (2002). «The art of modern chocolate tech­ni­ques». ISS institute.

7 David B. Norman (1980) «On the ornithis­chian dinosaur Iguanodon ber­nis­sar­ten­sis of Ber­nis­sart (Belgium)». Mémoires de l’Institut Royal des Sciences Natu­re­lles de Belgique.