Revista literaria avant la lettre

Notas de Albert Sánchez Piñol a los desarrolladores de Assassin’s Creed V: 1714—Siege Of Barcelona

Please find attached algunas obser­va­cio­nes rele­van­tes en relación a los first sketch­bun­kers o «primeras ten­ta­ti­vas» de desa­rro­llo para el video­juego basado en mi novela Victus. Así, a bote­pronto: bien. Aunque me cueste entender algunos aspectos morales de la trama debido a mi inex­pe­rien­cia en el sector. No obstante, debo pun­tua­li­zar unos pocos issues:

–Comprendo que el género tiene ciertas ser­vi­dum­bres, pero la masa muscular de Antonio de Villa­rroel apreciada en los bocetos me parece excesiva y sin corres­pon­den­cia con la tabla de ejer­ci­cios anae­ró­bi­cos que prac­ti­caba el General. Por otro lado, aunque la armadura de platino y titanio orna­men­tada con diamantes de la que hace gala es un logro estético, la veo incom­pa­ti­ble con la capacidad de resis­ten­cia de su montura. A no ser que optemos, como se había hablado en la kick-off meeting, de dotar el caballo de Villa­rroel de pro­pul­so­res de hidrógeno.

–Está bien la casaca de Zuviría, larga hasta los pies y con ese inquie­tante capuchón-visera que resalta la mirada vigorosa del pro­ta­go­nista y sus ojos inyec­ta­dos de sangre. Da buena cuenta de su carácter empren­de­dor y heroico y quedará muy bien en las fases del juego basadas en la escalada y las pla­ta­for­mas. Excelente la imagen de Zuvi en lo alto de Santa María del Mar oteando el skyline del recinto amu­ra­llado de la ciudad.

–Hay que meter más sangre y sexo.

–En relación con el mapeado de los edificios de la época, es un buen trabajo en líneas generales aunque hay que pulir algunos aspectos como las fases de escalada de la Sagrada Familia o la Torre Agbar (jaja, no hay muchos salientes ahí dónde agarrarse) que, si bien quedan muy espec­ta­cu­la­res, pueden acarrear algún problema de legi­ti­mi­dad histórica. En cambio, es un puntazo el foso navegable de cincuenta metros de ancho que rodea Barcelona y que comunique mediante canales con el Ebro, con el mar interior de Cataluña y con las cata­cum­bas de Roma.

–Descargué el torrent del minijuego que queréis incluir. Bueno, pasé un ratillo entre­te­nido for­ti­fi­cando ciudades europeas según las técnicas de Vauban pero no sé, ¿no recuerda un poco al Tetris?

–Sobre el armamento de los per­so­na­jes no tengo nada que decir, me parece un fabuloso trabajo de recons­truc­ción histórica y transmito mis feli­ci­ta­cio­nes al depar­ta­mento res­pon­sa­ble. Sobre todo por las dagas de cinco puntas y los shurikens, que prometen horas de diversión reven­tando bazos de los anfibios carasapos. Jeje.

–Sexo, hay que meter más sexo. Y apro­ve­char los mag­ní­fi­cos escotes e implantes mamarios de gramaje no inferior a 350 que lucen todas las asediadas.

–Qué gozada deambular por el Borne genuino de prin­ci­pios del siglo XVIII buscando cofres escon­di­dos entre sus oleadas de gentes, tem­pla­rios, coros, danzas y sombreros mejicanos.

–Lo que dista mucho de lo hablado es la defi­ni­ción de los rasgos de per­so­na­li­dad de las huestes ase­dia­do­ras. Fran­ca­mente, esperaba se respetase más el espíritu de la narración. No veo qué tiene de malo un Felipe V negro carac­te­ri­zado de dictador africano ani­ma­lista y un Berwick androide con circuitos impresos que mejoren su respuesta estra­té­gica out-walls a los movi­mien­tos in-walls de los resis­ten­tes.

–En cambio, la sound­track que se deduce de los concept & design lines promete un huevo. Gran idea la mezcla entre la sofis­ti­ca­ción del barroco catalán y la sofis­ti­ca­ción de los ritmos calientes de la bachata latina. Sólo se me ocurre una palabra para definir la sensación inmersiva que produce: flow.

–Sí que me atrevería a sugerir, además de una dosis un poco más elevada de sexo y fases de combate san­griento, una racio­na­li­za­ción más cuidadosa de las evo­lu­cio­nes y muertes de los per­so­na­jes secun­da­rios. Por ejemplo, es muy chocante la misión de asesinato de Rafael de Casanova y otros coman­dan­tes durante los primeros compases del juego. Máxime cuando se le supone un papel deter­mi­nante en la reso­lu­ción de la aventura. No queremos que cuando las tropas hispano-francesas venzan las defensas de la ciudad se la encuen­tran vacía, verdad? Jaja.

–Patina un poco la repre­sen­ta­ción de la Coronela como una sociedad secreta milenaria de vestigios ocul­tis­tas egipcios pero, qué coño, adelante con ello.

–El final me ha encantado, es explosivo. La con­fluen­cia exquisita de detalles de calidad plástica y narrativa en la victoria de la secta de los asesinos aliada con la Coronela bar­ce­lo­nesa, junto con la irrupción del séptimo de caba­lle­ría y la nave Enter­prise, estoy seguro que marcará un hito en la historia del género.

Bueno, estas son mis primeras impre­sio­nes y enmiendas. Confío que en la próxima reunión acor­da­re­mos los detalles del lan­za­miento mundial amén de los flecos con­trac­tua­les que quedan por pulir. Seguid así, chicos: good job.