Revista literaria avant la lettre

Borrador de «Sopa de ganso» escrito por Cormac McCarthy y rechazado por la Paramount

Ved a los Hermanos. El Hermano del Bigote gobierna en Freedonia. El Hermano Mayor y el Hermano Mudo lo trai­cio­na­rán y no habrá gloria en ello pues así está escrito.

El Hermano Mayor y el Hermano Mudo llegan a la plaza empujando un carro de venta ambulante que cruje y se sacude con cada adoquín. El pavimento de un destino inmi­se­ri­corde. Freedonia se muere.

El Hermano Mudo es rubio y de rizos y lleva un sombrero de copa ajado. El Hermano Mayor es moreno. También tiene el pelo rizado y lleva un sombrero tirolés. Cuando habla lo hace imitando un acento italiano absurdo. Si Dios existiera este sería el acento de Dios, piensa.

En la plaza el sol es blanco y frío y es la hora grotesca en que ni los hombres ni las bestias ni los árboles ni las piedras tienen sombra o nada que recuerde que alguna vez la tuvieron. Solo un carro ambulante de venta de cacahue­tes y dos hombres. Nada más.

El Hermano del Bigote se acerca al carro dando ridículas zancadas y alzando las cejas con un cigarro apagado en la boca.

¿Lleváis cacahue­tes?

Sí. Llevamos cacahue­tes.

¿Cómo sabéis si lleváis cacahue­tes?

¿Cómo lo sabemos?

Sí.

Sim­ple­mente lo sabemos.

¿Cuánto es?

Treinta monedas.

El Hermano del Bigote levanta la vista. El cielo está vacío y él es el profeta del último cielo y nada importa si las montañas se derrumban o si se congela el aliento de un lobo que sale de su madri­guera. Cada vez que un hombre mira el cielo está mirando el primer cielo que vieron los hombres.

El Hermano Mudo toca la bocina.

Moc. Moc.